Diseño Exterior e Interior
El diseño exterior del Compass Eléctrico logra equilibrar la herencia visual de la marca con imperativos aerodinámicos modernos. La parrilla frontal conserva las características siete ranuras, aunque ahora totalmente ciegas para optimizar el flujo de aire. La firma lumínica LED estilizada y los paragolpes esculpidos aportan una presencia imponente en carretera.
En la vista lateral destaca el juego de contrastes entre la pintura de la carrocería y las protecciones inferiores en plástico oscuro, acompañadas por llantas de aleación con optimización aerodinámica. Las cotas exteriores marcan una silueta robusta con una altura libre al suelo de unos 200 mm, lo que permite afrontar bordillos elevados y caminos de tierra sencillos con total despreocupación.
Al acceder al habitáculo se percibe una atmósfera moderna dominada por la digitalización. La plancha central está coronada por una pantalla táctil de alta resolución que concentra el sistema de infoentretenimiento Uconnect, acompañada por una instrumentación digital tras el volante que ofrece amplia información personalizable sobre el flujo de energía y el consumo.
A diferencia de otros competidores que eliminan todo tipo de mando analógico, el interior del Compass mantiene botones físicos dedicados para la climatización y funciones esenciales de conducción. La selección de materiales en el acabado Summit combina zonas de contacto mullidas con inserciones decorativas bien rematadas, ofreciendo un ajuste sólido que evita crujidos al circular sobre asfaltos irregulares.
La habitabilidad es notable en ambas filas de asientos. La plaza trasera ofrece espacio holgado para las piernas y la cabeza de adultos de estatura media, mientras que el maletero brinda una capacidad de unos 450 litros bien aprovechables, disponiendo de hueco específico bajo el piso para alojar cómodamente los cables de recarga de corriente alterna y continua.
Conducción
Iniciar la marcha en este Jeep eléctrico supone adentrarse en un entorno de trabajo caracterizado por el silencio absoluto. En tráfico urbano, el motor delantero de 213 CV entrega la potencia de forma suave pero inmediata, permitiendo incorporaciones ágiles a rotondas y maniobras rápidas entre calles sin la interrupción de cambios de marcha.
El ajuste de la dirección destaca por su ligereza en maniobras a baja velocidad, facilitando el estacionamiento de un vehículo de este volumen. A medida que incrementamos la velocidad en vías rápidas, la dirección gana firmeza, proporcionando un guiado preciso y una sensación de control constante sobre el tren delantero.
El esquema de suspensión muestra un tarado orientado al confort de pasaje. Filtra con solvencia las imperfecciones del firme, los badenes y las juntas de dilatación en puentes, manteniendo la carrocería nivelada en apoyos prolongados a pesar del peso añadido por la batería de 74 kWh instalada en el piso.
Aunque esta versión 4x2 carece de la tracción total tradicional, su altura libre al suelo y la gestión electrónica del control de tracción permiten adentrarse con solvencia por pistas forestales no asfaltadas. En autopista muestra un aplomo intachable, con un aislamiento acústico bien resuelto que minimiza el ruido de rodadura y el impacto del viento en los espejos retrovisores.
El sistema de frenado regenerativo resulta clave para optimizar la eficiencia del vehículo. Ofrece distintas retenciones que permiten modular la desaceleración sin recurrir constantemente al pedal de freno, logrando unos consumos medios contenidos que aseguran autonomías reales superiores a los 400 kilómetros en ciclos de conducción mixta.