La histórica marca de Linares golpea la mesa y rompe con la monotonía del mercado actual: «Esto es un todoterreno, no es un SUV». El Santana Cajal rinde homenaje al premio Nobel español y llega para conquistar a los nostálgicos del 4×4 puro con un precio que apunta a romper el mercado.
El motor español está de enhorabuena, y de qué manera. Santana Motors ha presentado en sociedad el Santana Cajal, el segundo modelo de la nueva y ambiciosa etapa de la histórica firma de Linares (Jaén). Esta es solo la punta del lanza de una ofensiva que nos dejará no menos de cuatro nuevos modelos y versiones en los próximos seis meses.
En un mercado saturado de vehículos que parecen todoterrenos pero sufren al pisar la tierra, Santana ha decidido responder a la llamada de la nostalgia y la funcionalidad recuperando un espacio cada vez más olvidado: el de los todoterrenos de verdad. Automóviles capaces de trabajar en las condiciones más extremas fuera del asfalto sin renunciar al confort, el diseño y el despliegue tecnológico de un coche del siglo XXI.
«Esto no es un SUV»: Mecánica y capacidades Off-Road indiscutibles
El mensaje por parte de la directiva durante la presentación fue tajante y directo: «Esto es un todoterreno, no es un SUV». Y su ficha técnica lo respalda palabra por palabra. El Santana Cajal es un purista que se construye sobre un robusto chasis de largueros, incorpora reductora, tracción integral conectable y, para los más exigentes, tres bloqueos de diferencial.
Bajo el capó, Santana ha apostado por la fiabilidad americana confiando en los expertos de Cummins. El Cajal monta un contundente motor diésel de 2,0 litros que desarrolla 163 CV y un par motor de 390 Nm, asociado de serie a una exquisita transmisión automática ZF de 8 velocidades.
Para que nadie se quede encallado, el sistema gestiona la potencia a través de 11 modos de conducción controlados electrónicamente, adaptándose al segundo ya sea en asfalto, nieve, arena, barro, rocas o vadeos profundos.
Las cifras de una bestia del campo:
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Altura libre al suelo: 22 centímetros.
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Ángulo de entrada / salida: 37º y 31º respectivamente.
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Capacidad de vadeo: 80 centímetros.
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Capacidad de remolque: Hasta 2.500 kilos.
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Autonomía asegurada: Depósito de gasoil de 85 litros.
Orgullo y coherencia: Homenaje a Santiago Ramón y Cajal y el sello «100% español»
El regreso de Santana responde a una cuestión de “coherencia” con su legado. «¿Qué es Santana? ¿De dónde viene Santana? En estos coches se está reconociendo todo lo que hicimos en el pasado», explicaban con orgullo sus responsables, desmarcándose claramente de una oferta de SUV urbanos cada vez más homogénea.
Esta declaración de intenciones viene acompañada de una potente estrategia de identidad nacional. A partir de ahora, Santana utilizará denominaciones españolas inspiradas en lugares del país y en grandes personajes de nuestra historia para llevar con orgullo el origen del producto a los mercados internacionales.
El pionero de esta era es el Santana Cajal, rindiendo homenaje al premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal, como símbolo universal de conocimiento, audacia y la capacidad humana de abrir nuevos caminos.
«Tenemos una fábrica, una historia y estamos ligados a la tierra», recalcan desde la marca. Un espíritu que se trasladará a una red de 60 concesionarios a finales de año (cubriendo el 95% del territorio español) y que lucirán sin complejos el lema «100% español».
El interior: 5 pantallas, copilotaje off-road y lujo inesperado
Si por fuera es un guerrero implacable, por dentro el Santana Cajal sorprende con un habitáculo rebosante de tecnología y refinamiento. El salpicadero se convierte en una sala de mandos digital al integrar hasta cinco pantallas, destacando:
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Cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas.
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Pantalla central multimedia de 12,8 pulgadas.
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Pantalla del copiloto de 12,8 pulgadas. Esta última es una genialidad para los amantes del 4×4, ya que permite al acompañante monitorizar en tiempo real datos de inclinación, profundidad de vadeo, brújula y el estado de la transmisión y los diferenciales, convirtiéndolo en el mejor navegante en rutas extremas.
A nivel de confort, esta versión de lanzamiento no escatima en detalles: techo panorámico, asientos en cuero premium, sistema de sonido con 10 altavoces y subwoofer, carga inalámbrica ultrarrápida de 50 W y hasta diez puntos de alimentación distribuidos por todo el habitáculo.
(Nota: Aunque esta primera presentación muestra una versión de auténtico lujo, la marca ha dejado la puerta abierta a lanzar en el futuro versiones más básicas y espartanas destinadas al trabajo duro, servicios de emergencia y fuerzas públicas).
Precio y disponibilidad: Menos de 50.000€ y listas de espera abiertas
El precio oficial y definitivo se dará a conocer en el mes de septiembre, ya que se encuentra pendiente de los últimos trámites de homologación final de emisiones y consumos. Sin embargo, Santana trabaja con un objetivo claro y rompedor: que esta versión equipada hasta los topes y con auténtico lujo no supere la barrera de los 50.000 euros.
Si estás pensando en hacerte con uno, no te duermas en los laureles: los concesionarios de la marca ya han abierto las listas de espera para gestionar las altísimas demandas de los primeros clientes.
El Santana Cajal es una realidad. No es un SUV, no quiere serlo, y está listo para devolver a la carretera y al monte la forma más genuina y auténtica de entender el automóvil. ¡Bienvenido a casa, Santana!



