El nombre Capri evoca instantáneamente la imagen de un coupé asequible, musculoso y popular que dominó las carreteras europeas durante décadas. Por ello, el anuncio de Ford de resucitar esta denominación para un SUV Coupé totalmente eléctrico generó tanto escepticismo como expectación. La tarea no es sencilla: fusionar la nostalgia de un ícono de la combustión con la vanguardia de la movilidad eléctrica, utilizando además la base técnica de su socio Volkswagen (la plataforma MEB). El resultado es un vehículo que se mira mucho, pero que pide ser juzgado por lo que es hoy: un pilar clave en la electrificación de Ford en Europa.
Hemos convivido durante siete días con la versión que probablemente se convertirá en el superventas de la gama: el Extended Range RWD. Esta configuración no solo ofrece una respetable potencia de 286 CV sino, crucialmente, la batería de 77 kWh que promete más de 600 km de autonomía WLTP. Esta semana a su volante ha servido para disipar dudas sobre su identidad y para evaluar si el ADN de confort y desempeño del Capri original, transformado en electricidad, logra convencer al conductor moderno que busca estilo, tecnología y eficiencia.
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El Capri ha vuelto, pero lo ha hecho en silencio… y con mucha autonomía.
Análisis exterior e interior
El nuevo Capri se establece firmemente en el segmento de los SUV Coupé, una silueta que equilibra la robustez de un SUV con la caída de techo más dinámica y deportiva de un coupé. Este diseño fastback es lo que más lo conecta con su antecesor, aunque sus proporciones son evidentemente modernas. La parte delantera, muy vertical y limpia, incorpora unos faros LED que intentan recrear la mirada del Capri clásico, un guiño bien ejecutado sin caer en la caricatura retro. La parrilla (totalmente carenada como buen eléctrico) se integra con el capó de forma fluida, y el logotipo de Ford, aunque presente, cede protagonismo a la estética general.
Visto de perfil, las llantas de aleación (en nuestra unidad de 20 pulgadas) llenan bien los pasos de rueda, contribuyendo a la postura atlética del coche. La línea de cintura alta se combina con la suave pero pronunciada caída del techo hacia la zaga, creando un perfil elegante y menos masivo que el de un SUV tradicional. Los hombros anchos sobre las ruedas traseras le dan un aspecto robusto y de tracción, honrando sutilmente el carácter RWD de esta versión, mientras que el pilar C está diseñado para maximizar la sensación de deportividad sin comprometer drásticamente la altura libre al techo para los pasajeros traseros.
La trasera es, quizás, la sección más polarizante. El portón trasero, muy inclinado, integra un pequeño alerón de «cola de pato» que ayuda a la aerodinámica. Los grupos ópticos LED, delgados y unidos por una tira luminosa, acentúan la anchura del coche. Bajo el parachoques, la ausencia de escapes subraya su naturaleza eléctrica. En conjunto, el diseño es pulcro, aerodinámico (es crucial para la autonomía) y, aunque carece del dramatismo de algunos rivales, es un coche que gira cabezas, especialmente por su color y las luces distintivas al anochecer.
El habitáculo del Capri es un ejercicio de minimalismo tecnológico y practicidad, muy en línea con la filosofía de los vehículos basados en la plataforma MEB, pero Ford le ha dado su propio giro con detalles inteligentes. El elemento central es, sin duda, la pantalla táctil SYNC Move de 14,6 pulgadas que domina el salpicadero. Esta pantalla no solo es grande, sino que tiene una capacidad de inclinación única que permite al conductor ajustarla para reducir reflejos o mejorar la visualización, un detalle bien pensado que demuestra la atención a la ergonomía. Bajo esta, un pequeño y sencillo cuadro de instrumentos digital ofrece la información esencial de conducción sin distracciones.
La calidad percibida en el interior es, en general, buena, aunque con algunas notas que diferencian este Capri de sus rivales premium. Se ha hecho un uso inteligente de materiales sostenibles, como la tapicería Sensico (cuero vegano) y plásticos con textura agradable al tacto en las zonas superiores. No obstante, las zonas inferiores y algunos paneles de las puertas revelan plásticos más duros, típicos del segmento generalista electrificado, donde la contención de costes es importante. El ensamblaje es robusto, sin ruidos ni crujidos molestos durante la prueba, lo que transmite una sensación de solidez estructural.
La habitabilidad es uno de sus puntos fuertes. A pesar de la caída del techo, el espacio para la cabeza en las plazas traseras es sorprendentemente generoso, y el espacio para las rodillas es excelente gracias a la plataforma eléctrica pura. El piso plano contribuye a la comodidad del pasajero central. El diseño incluye la ingeniosa MegaConsola, un gigantesco espacio de almacenamiento entre los asientos delanteros que, con sus 17 litros de capacidad, es ideal para guardar bolsas o gadgets grandes, algo que muchos eléctricos han descuidado. En resumen, el interior es tecnológico, espacioso y muy funcional, si bien la calidad se ubica en un punto intermedio entre el volumen y el lujo.
PRUEBA DINÁMICA
Ponerse al volante del Capri Extended Range RWD es confirmar que Ford ha logrado inyectar parte de su conocida dinámica de conducción en esta nueva arquitectura eléctrica. La dirección, aunque no es la más comunicativa del mercado (algo común en los eléctricos), es directa y tiene un peso agradable en los modos de conducción más deportivos. Esto hace que el Capri se sienta más ágil de lo que sus casi dos toneladas de peso sugerirían. El centro de gravedad bajo, gracias a la batería integrada en el suelo del chasis, minimiza el balanceo de la carrocería en curvas, ofreciendo una sensación de control que recuerda más a un hatchback deportivo elevado que a un SUV pesado.
El tren motriz de 286 CV, aunque potente, entrega la fuerza de manera lineal y progresiva, lo que facilita una conducción suave y relajada en el día a día. Sin embargo, cuando se exige el pedal derecho, el empuje instantáneo característico de los eléctricos permite realizar adelantamientos con total seguridad y rapidez. La tracción trasera (RWD) es una delicia; aunque el control de estabilidad está siempre vigilante, proporciona una sensación de «empuje» desde atrás que lo diferencia de la mayoría de sus rivales de tracción delantera. Esta configuración no solo mejora la dinámica, sino que permite una maniobrabilidad más limpia en ciudad al dejar el eje delantero dedicado exclusivamente a la dirección.
La puesta a punto de la suspensión es otro de los aciertos de Ford. Han encontrado un buen compromiso entre confort y firmeza. En autovía, el Capri absorbe las irregularidades y los baches con suavidad, haciendo de los viajes largos una experiencia cómoda y silenciosa. En carreteras secundarias reviradas, la suspensión mantiene la carrocería bajo control sin ser excesivamente dura. Solo en grandes compresiones o baches muy profundos se percibe el peso del conjunto. La capacidad de regeneración de energía, incluyendo el modo One-Pedal Drive, es intuitiva y bien calibrada, haciendo que la conducción urbana sea eficiente y menos cansada. En definitiva, el Capri se conduce como un Ford, con un punto extra de diversión, pese a ser un eléctrico familiar.
¿QUÉ NOS HA GUSTADO?
- Autonomía Realista y Excelente
- Dinámica de Conducción Ágil
- MegaConsola y Pantalla Inclinable
¿QUÉ SE PUEDE MEJORAR?
- Plásticos Duros en Zonas Bajas del Interior.
- Carga Rápida DC Competitiva, pero No Líder.
- El Nombre Capri Pone las Expectativas Demasiado Altas.
IMÁGENES DISPONIBLES DEL VEHÍCULO PROBADO
En todo nuestro proceso de prueba, realizamos una serie de galería de imágenes del coche probado para que podéis descargar en vuestro dispositivo, muchas gracias por leernos!
Nuestra valoración
Veredicto Final
El Ford Capri 2025 es un vehículo que se redime rápidamente de cualquier crítica inicial por «traicionar» la esencia de su nombre. Es un SUV Coupé eléctrico bien resuelto, que utiliza la mejor tecnología disponible de su alianza para ofrecer un producto convincente, especialmente en esta configuración Extended Range RWD. Su autonomía es su mayor baza, situándolo entre los más capaces de su segmento. Combina un diseño elegante y reconocible con un interior amplio, práctico y tecnológico, destacando por una dinámica de conducción que, a pesar del peso y la altura, mantiene el toque Ford. Es una compra recomendable para quien busque un eléctrico con estilo, que no comprometa la autonomía y ofrezca una experiencia de conducción gratificante, alejándose de la sensación aséptica de otros rivales.
Precios Ford Capri 2025 (PVP Recomendado)
| Versión (Acabado / Motor) | Potencia (CV) | Batería (kWh) | Tracción | Autonomía (WLTP) | PVP desde (aprox.) |
| Style R. Estándar | 170 CV | 52 kWh | RWD (Trasera) | 393 km | 46.160 € |
| Premium R. Estándar | 170 CV | 52 kWh | RWD (Trasera) | 374 km | 49.160 € |
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| Select R. Extendido | 286 CV | 77 kWh | RWD (Trasera) | 627 km | 52.260 € |
| Premium R. Extendido | 286 CV | 77 kWh | RWD (Trasera) | 598 km | 56.260 € |
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| Select R. Extendido AWD | 340 CV | 79 kWh | AWD (Integral) | 592 km | 59.260 € |
| Premium R. Extendido AWD | 340 CV | 79 kWh | AWD (Integral) | 560 km | 63.260 € |



