El mercado de los SUV compactos en España se ha convertido en un auténtico campo de batalla donde ya no basta con ofrecer una carrocería elevada y una habitabilidad aceptable. Las marcas asiáticas están apretando el acelerador con propuestas híbridas muy agresivas, lo que ha obligado a los fabricantes tradicionales a mover ficha de manera contundente para no perder su trozo del pastel. En este escenario tan competitivo, el gigante nipón introduce la esperada actualización de su todocamino medio, un vehículo que nació con la responsabilidad de situarse a medio camino entre el icónico compacto de la casa y el todopoderoso crossover del segmento superior.
Ponerse al volante de esta renovación durante una intensa semana de pruebas nos ha permitido evaluar si las modificaciones van más allá de un simple maquillaje comercial de mitad de ciclo de vida. La unidad cedida para la ocasión esconde bajo el capó la variante mecánica de acceso, denominada comercialmente como 140H, asociada al equilibrado nivel de acabado Style. Esta combinación técnica es, sobre el papel, la que aglutinará el mayor volumen de matriculaciones en nuestro país, postulándose como la compra más racional y lógica para las familias medias.
Afrontamos este análisis con el objetivo de comprobar si los sutiles retoques estéticos y la profunda evolución de sus componentes internos son suficientes para justificar su tarifa actual. El listón estaba alto, ya que su predecesor destacaba en eficiencia pero flaqueaba en ciertos apartados como el refinamiento acústico o la vistosidad de su habitáculo. A lo largo de los siguientes bloques desgranaremos si este felino del asfalto ha limado sus asperezas o si, por el contrario, sigue manteniendo intactos los vicios propios de los sistemas de propulsión de la marca.
La experiencia acumulada tras devorar kilómetros en todo tipo de escenarios nos brinda una perspectiva muy clara de hacia dónde camina la marca. Este vehículo no pretende enamorar a los entusiastas de la conducción pura, sino convencer con argumentos sólidos basados en la durabilidad, el coste por kilómetro y el confort diario. Acompáñanos en esta radiografía completa para descubrir si realmente estamos ante el nuevo rey de la funcionalidad urbana o si la competencia directa ha conseguido adelantarle por la derecha.
VIDEO PRUEBA en YouTube
Un salto evolutivo silencioso pero contundente que transforma la racionalidad en refinamiento digital y eficiencia optimizada.
Análisis exterior e interior
La metamorfosis externa de este modelo se concentra en un frontal que rompe de manera radical con el lenguaje estético que la marca venía aplicando a sus crossovers. Al observarlo de frente, lo primero que capta la atención es la desaparición total del grueso marco que antes delimitaba la parrilla superior, dando paso a una superficie de tipo panal perfectamente integrada en el propio paragolpes. Esta solución técnica, que difumina las fronteras entre las tomas de aire y la chapa, evoca de manera directa a los trazos vanguardistas que solemos ver en las firmas premium del grupo o en su gama de vehículos propulsados por nuevas energías.
Flanqueando esta nueva fisonomía se ubican unos grupos ópticos estilizados que adoptan una firma lumínica interna de tecnología Bi-LED mucho más sofisticada y agresiva. El perfil lateral mantiene las proporciones robustas y los pasos de rueda protegidos por plásticos oscuros que tanto gustan al público SUV, combinándose en este acabado con unas llantas de aleación de dieciocho pulgadas en acabado bitono que llenan de forma correcta los huecos de la carrocería. La zaga se muestra algo más continuista, aunque estrena sutiles molduras y ópticas oscurecidas que enfatizan la anchura visual del vehículo sobre el asfalto.
Al franquear la puerta y adentrarnos en el habitáculo, la sensación de austeridad del modelo previo se disipa de inmediato gracias a una atmósfera digital completamente reconfigurada. El puesto de mando nos recibe con una impresionante instrumentación digital de 12,3 pulgadas que sustituye de manera definitiva a los antiguos relojes analógicos combinados. Este cuadro destaca por la nitidez de su panel, la fluidez a la hora de navegar entre los diferentes menús y las amplias posibilidades de personalización, permitiendo estructurar la información de viaje según los gustos del conductor sin saturar la vista.
Presidiendo la zona central del salpicadero se erige la nueva pantalla táctil de 10,5 pulgadas destinada al sistema de infoentretenimiento Smart Connect, la cual supone un salto cuántico en conectividad y usabilidad. Los menús arcaicos y las transiciones lentas del pasado han sido sustituidos por una interfaz intuitiva, compatible con Apple CarPlay y Android Auto de forma totalmente inalámbrica, que responde de manera instantánea a nuestras pulsaciones. Bajo esta pantalla, Toyota ha tenido el gran acierto de conservar mandos físicos independientes para el sistema de climatización bizona, garantizando una ergonomía impecable y evitando distracciones absurdas mientras conducimos.
PRUEBA DINÁMICA
Moverse en el día a día con el bloque motor de 98 kW (equivalentes a 140 CV de potencia combinada) desvela desde los primeros metros las bondades de integrar la quinta generación de la tecnología híbrida de la firma. La clave de su comportamiento dinámico no reside en el bloque de gasolina de 1.8 litros, sino en el profundo rediseño que ha sufrido el transeje eléctrico y la adopción de una nueva batería de iones de litio. Este acumulador de energía no solo es un cuarenta por ciento más ligero que el anterior de hidruro metálico, sino que es capaz de suministrar un catorce por ciento más de potencia, lo que transforma por completo la respuesta inicial del vehículo.
En entornos urbanos, el coche se mueve como pez en el agua, iniciando la marcha de manera casi perenne en modo completamente eléctrico y manteniendo el motor térmico apagado durante más tiempo del esperado. La ganancia de brio en la parte baja del cuentarrevoluciones se nota en situaciones cotidianas como incorporaciones rápidas a rotondas o salidas ágiles desde parado, donde el coche responde con una inmediatez desconocida en las anteriores generaciones híbridas de la marca. El guiado de la dirección es suave y filtrado, ideal para callejear y maniobrar en parkings estrechos sin el menor esfuerzo físico.
Cuando abandonamos la urbe y nos incorporamos a vías rápidas, sale a relucir el concienzudo trabajo que los ingenieros han realizado en el apartado del aislamiento acústico y la gestión de la transmisión e-CVT. En el modelo anterior, hundir el pie derecho se traducía en una subida abrupta de revoluciones que inundaba el habitáculo con un ruido monótono bastante molesto. Ahora, gracias al mayor protagonismo del motor eléctrico en fases de aceleración, el propulsor de gasolina no necesita revolucionarse al máximo para ganar velocidad, reduciendo significativamente la rumorosidad interior y logrando un paso de 0 a 100 km/h que baja de los diez segundos.
El comportamiento en carreteras reviradas es noble, predecible y muy seguro, respaldado por una plataforma que digiere los cambios de apoyo con un balanceo de la carrocería bastante contenido para su altura. La suspensión apuesta claramente por el confort, filtrando con una eficacia soberbia los rotos del asfalto, los resaltos urbanos y las juntas de dilatación de las autopistas sin transmitir sequedad a la espalda de los ocupantes. En definitiva, la conducción destaca por un refinamiento general que invita a devorar kilómetros con una tranquilidad absoluta, sabiendo que el conjunto responde con solvencia cuando las circunstancias lo requieren.
¿QUÉ NOS HA GUSTADO?
- Eficiencia y respuesta de la 5ª generación híbrida.
- Evolución tecnológica y fluidez de las pantallas interiores.
- Mejora drástica en el aislamiento acústico del habitáculo.
¿QUÉ SE PUEDE MEJORAR?
- Capacidad del maletero algo justa frente a rivales directos.
- Presencia persistente de plásticos rígidos en zonas bajas.
- Tacto del pedal de freno esponjoso en la transición de frenada regenerativa.
Nuestra valoración
Veredicto Final
Tras completar una exhaustiva semana de pruebas conviviendo con el renovado todocamino japonés, queda patente que esta actualización de mitad de ciclo comercial va mucho más allá de una simple estrategia de marketing estético. La firma ha sabido escuchar de manera muy precisa las demandas de sus clientes y los dardos de la crítica, aplicando los cambios exactamente en los puntos donde el modelo original mostraba flaquezas evidentes. El resultado es un producto sustancialmente más maduro, tecnológico y, sobre todo, agradable de conducir en cualquier tipo de escenario.
La adopción de la quinta evolución de su sistema de propulsión híbrido es, sin temor a equivocarnos, el argumento definitivo que inclina la balanza a su favor frente a sus competidores de hibridación ligera. Conseguir un nivel de prestaciones tan solvente con unos consumos de combustible que son la envidia del segmento es un logro que solo una marca con tres décadas de experiencia en el sector puede materializar. Este motor de 98 kW ya no se siente infrapotenciado ni perezoso, convirtiéndose en la opción más inteligente y equilibrada de toda la gama disponible.
En el plano del confort, las mejoras en insonorización cambian por completo la experiencia a bordo durante los viajes de larga distancia, transformando un coche que antes podía llegar a estresar en aceleraciones fuertes en un rodador sumamente refinado. Si a esto le sumamos un arsenal tecnológico de serie en el acabado Style que cumple con creces lo esperado en pleno año 2026, la factura final en el concesionario empieza a cobrar todo el sentido del mundo. No es el vehículo más pasional del mercado, ni busca serlo; su meta es la máxima tranquilidad para sus usuarios, y ahí es imbatible.
Para finalizar, aquellos compradores que busquen un SUV familiar compacto que luzca moderno, gaste poco, disfrute de todas las ventajas de la etiqueta ECO y prometa envejecer sin dar un solo quebradero de cabeza mecánico, encontrarán aquí su horma del zapato. La competencia aprieta fuerte con diseños interiores más galácticos o precios de derribo, pero la solidez general, el valor de reventa y el equilibrio dinámico que demuestra este vehículo lo consolidan como una de las compras más recomendables y seguras de su categoría.



