Las claves de Porsche para ganar Le Mans

Sep 15, 2020 | Competición, Mundo Porsche

A las 14:30 del día 19 de septiembre comenzarán las 24 Horas de Le Mans, y con ella, 24 horas de eterno sufrimiento hasta la bandera a cuadros.

Sin embargo, tal y como nos explica Porsche, el fabricante más laureado de esta mítica cita francesa, el sufrimiento comienza antes de la salida.

Debido a sus características, el Circuito de la Sarthe (más conocido como Le Mans) supone un verdadero quebradero de cabeza para los ingenieros, que tratan de acertar con la puesta a punto del coche para que sea lo más rápido posible a través de la recta de Mulsanne (realmente es la recta de Hunaudieres, pero los medios extranjeros comenzaron a llamarla como la curva que la sucede), mientras que también debe de ser estable mientras pasa por las curvas Porsche entre otras.

Tal y como dice Jörg Bergmeister, piloto oficial de Porsche y ganador de la categoría GTE-Am en la edición de 2019 con el equipo  Project 1, los coches tienen una carga aerodinámica baja para afrontar las largas rectas de Le Mans, sin embargo, trazamos algunas curvas a más de 200 km/h en el Porsche 911 RSR

Las claves de Porsche para ganar Le Mans

Alexander Stehlig, jefe de operaciones, nos explica que  para ser rápido durante una vuelta en Le Mans, hay que marcar un ritmo muy fuerte en la recta de Mulsanne , donde se intenta superar los 300 km/h, y para ello, el coche debe ofrecer la menor resistencia al aire posible. 

Sin embargo, en las zonas más viradas del trazado, el coche necesita carga aerodinámica para ejercer presión hacia el asfalto y así mantener un paso por curva lo más alto posible. 

Partiendo de una configuración con baja carga aerodinámica, los ingenieros deben asegurarse de que el coche esté bien equilibrado en las zonas viradas. Tarea difícil, ya que en las curvas Porsche, los pilotos juegan con el acelerador para enlazar correctamente las curvas. Estos cambios en el acelerador provocan cambios de peso que generan movimientos indeseados en el coche, como el sobreviraje, pudiendo llevar a la pérdida del control del vehículo. Por lo que los ingenieros deben usar todo su potencial para crear una configuración donde la aerodinámica genere la suficiente carga aerodinámica como para dar estabilidad al coche en las curvas Porsche, sin un excesivo detrimento de velocidad punta en la recta Mulsanne.

Aunque Enzo Ferrari dijo una vez que la aerodinámica era para los que no sabían desarrollar motores, ajustar bien la aerodinámica del vehículo es, en algunos casos, más importante que la potencia que desarrolle el motor. Si el coche es subvirador o sobrevirador, el piloto conducirá la mayor parte del tiempo, dando lugar a errores que se pueden pagar caros. Además, el piloto se esforzará más por mantener el coche en el asfalto que si el coche estuviera bien equilibrado. Además, en una carrera de resistencia como es Le Mans, es muy importante cuidar al máximo los neumáticos para alargar al máximo el tiempo entre parada y parada en boxes, algo que, con una mala configuración, se convierte en misión imposible.

Las claves de Porsche para ganar Le Mans